ROCK’N ROL BOOK
(El último poema)
-Pedro Damián Bautista
–No trabajo. Ya no trabajo; de hecho nunca he trabajado.
Soy ratero…
dije en la comisaría
en un reciente apañón
–Ya no tengo familia; de hecho nunca he tenido familia…
ya no tengo domicilio…
ni plato para las hojuelas de maíz
mi bicicleta me la destruyó un microbús
–el sujeto que aventó la bomba en Japón–
***
en aquel tiempo bajaba con un almuerzo por la cuesta
de tabachines
y regresaba con el crepúsculo
el hombre de la nómina nos pagó en muchas ocasiones
a los chalanes con pastas;
incendiamos el taller dos veces
y luego mamá iba al Tribilín
a inundarme de filípicas, hasta que
le dije ya no venga,
madre; olvídeme, pues
yo ya no tengo remedio
***
ya no tenía manos…
y como ya no tenía manos me convertí
en un sinvergüenza
y como ya no tenía vergüenza
entraba escandalosamente en las cervecerías
de Circunvalación
***
“Es que tú haces cosas infames”, me
dijo mi amigo Mariosantiago, creo
que telefónicamente;
es muy incierto. No he visto
últimamente a Mariosantiago
(no entiendo por qué)
***
Con frecuencia salgo a risquear en la puesta del sol
–otra vez–
pomo de mezcal, cartón de ganja, puñado de
chocolates
bien búfalo y bien pendenciero;
es muy incierto
***
Iba a las plazas a escuchar a AMLO
y me daba la espalda cuando yo trataba de exponerle
mi situación
y entonces sentía que México me daba
la espalda
que me olvidaban en un sanatorio
hundiéndome en la incertidumbre
hundiéndome en una piscina de éter
***
¿qué hacer entonces?
***
“yo pensaba en un trozo de cebolla
visto durante la cena
y en el abismo que nos aleja
de los otros abismos”